Cuando los metros son limitados, cada decisión cuenta. Una cama convencional ocupa una superficie importante del dormitorio durante todo el día, aunque realmente solo la utilicemos unas horas. Las camas abatibles permiten recuperar ese espacio cuando no estamos durmiendo y utilizar la habitación para estudiar, trabajar, jugar o simplemente disfrutar de una estancia más despejada.
Pero no todas las camas abatibles son iguales. Horizontales, verticales, integradas con sofá, combinadas con armarios o incluso en forma de litera: elegir la solución adecuada dependerá del espacio disponible y del uso que queramos dar a la habitación.
¿Por qué elegir una cama abatible?
La principal ventaja es evidente: liberar metros durante el día. Al quedar recogida contra la pared, la superficie que ocuparía una cama convencional vuelve a estar disponible.
Esto las convierte en una opción especialmente interesante para dormitorios juveniles, habitaciones pequeñas, cuartos de invitados o estancias que necesitan cumplir más de una función.
Además, las composiciones actuales permiten integrar la cama con armarios, estanterías, escritorios y otras soluciones de almacenaje, consiguiendo que todo el dormitorio se plantee como un conjunto.
Cama abatible horizontal o vertical: ¿cuál elegir?
Una de las primeras decisiones será elegir el sistema de apertura.
Las camas abatibles horizontales se despliegan desde uno de sus laterales. Necesitan menos altura de pared y pueden funcionar especialmente bien en habitaciones estrechas o cuando queremos aprovechar la parte superior del mueble para incorporar almacenaje.
Las camas abatibles verticales, por su parte, se despliegan desde el cabecero, de manera que al abrirlas la cama queda perpendicular a la pared. Son una solución muy interesante cuando tenemos suficiente altura y profundidad delante del mueble.
No hay una opción mejor que otra: la distribución y las medidas de la habitación son las que deben determinar la elección.
Camas abatibles con sofá: dos espacios en uno
Cuando necesitamos sacar todavía más partido a la habitación, podemos dar un paso más e integrar un sofá delante de la cama abatible.
Durante el día disponemos de una cómoda zona para sentarnos, leer o descansar. Por la noche, la cama se despliega utilizando prácticamente el mismo espacio.
De esta manera, una misma superficie cumple dos funciones diferentes y evitamos tener que introducir una cama y un sofá independientes en una habitación que quizá no tenga espacio suficiente para ambos.
En Muebles Martos encontramos ejemplos como el Juvenil 6, que combina una cama abatible vertical de 135 × 190 cm con sofá canapé, armario, escritorio y estantería.
¿Y si necesitamos dos camas?
Las camas abatibles también pueden ser una solución para dormitorios compartidos o habitaciones en las que necesitamos disponer de una segunda plaza de descanso sin ocupar permanentemente todo el espacio.
Las literas abatibles permiten disponer de dos camas únicamente cuando son necesarias, dejando una habitación mucho más despejada durante el resto del día.
Este tipo de composición puede resultar especialmente práctico en dormitorios juveniles compartidos o cuando queremos aprovechar una habitación para diferentes usos.
Combinar descanso, estudio y almacenaje
Una cama abatible resuelve una parte importante del problema del espacio, pero un dormitorio necesita mucho más: armarios, zonas para guardar objetos, estanterías y, especialmente en habitaciones juveniles, un lugar adecuado para estudiar.
Por eso resulta interesante valorar composiciones que integren diferentes funciones dentro de un mismo diseño.
Planificar conjuntamente la cama, el escritorio y el almacenaje permite aprovechar zonas que de otra manera podrían quedar desaprovechadas y, al mismo tiempo, mantener una estética mucho más ordenada y coherente.
Antes de elegir, piensa también en la cama abierta
A la hora de medir es fácil fijarse únicamente en el espacio que ocupa el mueble cuando está cerrado, pero debemos comprobar también qué ocurre al desplegar la cama.
Hay que tener en cuenta las zonas de paso, la apertura de puertas y armarios y la distancia respecto a otros muebles. La cama debe poder abrirse y utilizarse cómodamente sin impedir el funcionamiento normal del resto de la habitación.
También conviene valorar la altura disponible, el tamaño del colchón que necesitamos y las posibilidades de almacenaje que queremos incorporar.
Mejor proyectar la habitación como un conjunto
Especialmente cuando disponemos de pocos metros, puede ser un error elegir cada mueble de forma independiente: primero la cama, después el armario, más adelante el escritorio…
Una buena planificación permite estudiar desde el principio cómo vamos a utilizar la habitación durante todo el día y conseguir que cada elemento ocupe el lugar adecuado y cumpla una función concreta.
Las diferentes posibilidades de camas abatibles, combinadas con armarios, escritorios, sofás o estanterías, permiten crear dormitorios mucho más versátiles y adaptados a las necesidades de cada hogar.
Aprovecha mejor cada metro con Muebles Martos
En Muebles Martos contamos con diferentes soluciones de camas abatibles y dormitorios juveniles que permiten adaptar el mobiliario a las dimensiones y necesidades de cada habitación.
Camas horizontales o verticales, soluciones con sofá, composiciones con zona de estudio, almacenaje o literas abatibles: lo importante es encontrar la distribución que realmente funcione en tu espacio.
Ven a visitarnos y te ayudaremos a estudiar las diferentes posibilidades para aprovechar al máximo tu habitación. También puedes ver una selección de camas abatibles en nuestra sección de Dormitorios juveniles.

